Audiencias con necesidades emergentes

El acercamiento al contenido es algo que se convierte en cotidiano, cuando recién ingresamos al colegio. Desde el comienzo de la etapa de construcción tanto de habilidades como conocimiento, la lectura, las letras y las historias que a diario cuentan, forman parte de nuestro día a día. El formato es en cambio lo que se ajusta a las necesidades de la audiencia. Cuando era pequeña crecí rodeada de la televisión como única plataforma de contenidos, su variedad en el catálogo le permitía absorber los intereses de diferentes audiencias: desde los adultos padres de familia, hasta los niños en plena etapa de crecimiento. 

Foto: Josh Kahen
Foto: Josh Kahen

La radio en cambio, siempre me ha parecido un medio de comunicación que será vigente por el alcance que tiene. Su señal traspasa montañas, además de ser sumamente educativo y de fácil acceso para la mayoría de la gente en el país. El periódico y los medios impresos, aunque mis favoritos por el diseño con el que presentan contenidos, va a desaparecer, más por un tema de demanda e incluso ambiental me atrevo a decir, que por falta de calidad. Conozco talento desbordado tanto en pluma como en diseño, que hacen que estos formatos luchen por conservar su espacio entre tantas opciones que a diario se lanzan al mercado. Los contenidos también buscan abrirse espacio, estoy convencida de que si algún lector logra recordar una frase, una cita o un párrafo, el autor ha logrado su objetivo: trascender; y en la memoria que no es nada fácil, cuando todos los días estamos siendo bombardeados por información de todo tipo.  Cuando se estudia para escribir, se comienza con las bases ortográficas, los estilos de redacción, los géneros periodísticos para abordar algún tema, pero algo a lo que me he enfrentado desde mis inicios en el mundo del contenido es: ¿de qué hablo y cómo me destaco?  Quienes escriben estarán totalmente de acuerdo conmigo en que es una cuestión de gusto nativo más que de teoría aplicada, la creatividad fluye sin guión alguno como este artículo, por ejemplo. Y el estilo del redactor es lo que lo que lo caracterizará sin importar la fuente que esté cubriendo.

Foto: Thought Catalog

Pero las temáticas cambian todos los días, como las necesidades, los estilos de vida, las profesiones, los canales de comunicación e incluso el lenguaje. Por eso el storytelling está quedando atrás como un formato viable para 2020, pero… ¿qué viene?  Hace un par de semanas me inscribí al día de conferencias gratuitas en el evento de marketing digital más grande de Latinoamérica: EMMS  by Doppler empresa de email marketing que ayuda a otros negocios a posicionarse digitalmente y abrirse mercado. La tendencia apunta a contenidos reales como vivencias personales, en lugar de contenidos aspiracionales. Hoy los lectores quieren conectar con la marca o servicio, necesitan leer algo que los haga imaginarse en ese momento o lugar en específico. El poder de las palabras y las historias construidas es que podemos llevarlos a cualquier parte del mundo con imaginación sólida, pero sobre todo realista. El StoryTaking es -parafraseando- a Vero Ruíz del Vizo, fundadora de la agencia Mashup Interactive ubicada en Miami: 

«Una narrativa que genera acción basada en las necesidades verdaderas del lector. Hay que construir historias empáticas que no se esfuercen por recomendar a la marca, pues actualmente el consumidor crea su percepción por los comentarios en social media»

Sin duda las agencias tenemos el gran reto de entender los objetivos de mercadotecnia de nuestros clientes, convirtiendo la comunicación corporativa en una humana, afín a sus consumidores finales.  Ustedes ¿qué opinan de esta tendencia? 

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